FAMILIA EDUCADORA (I)

LA FUNCIÓN EDUCADORA DE LA FAMILIA
Para que la familia pueda cumplir adecuadamente su función educadora, debe estar sana desde un punto de vista psicoafectivo. La vida afectiva de la familia se desarrolla a través de las relaciones entre sus miembros. El tipo de relación entre padre-madre-hijos es la clave para una vida familiar sana. Las relaciones son sanas cuando se desarrollan dentro de un equilibrio amoroso. Claudio Naranjo afirma que “una familia sana sólo puede estar integrada por individuos emo­cionalmente sanos, y que la auténtica salud, tanto intra-personal como inter-personal, proviene de la existencia de un equilibrio amoroso en las relaciones”.

C. Naranjo, como tantos otros autores reconoce que la incapacidad para las relaciones humanas, en realidad es incapacidad de amar, más específicamente, “es la incapacidad para obedecer el mandamiento cristiano de amar a nuestro prójimo, amarnos a nosotros mismos y amar a Dios, lo que nos impide mantener relaciones verdaderamente amorosas con los que nos rodean”.

Según Naranjo, la dificultad que tenemos de amar es debida a la falta de armonía en nuestro interior entre los elementos padre-madre-hijo. Esta pequeña trinidad, reflejo de la Trinidad, es la base de nuestras primeras relaciones en las que nos jugamos la verdadera experiencia de amor. El desequilibrio entre el amor que se recibe y el amor que se da, afecta al “yo” personal que está en la raíz de todo lo que somos y hacemos”. (Cf. G. Mora, La vida cristiana, teologia moral fonamental. Edicions Facultat de teologia de Catalunya, Barcelona 2004, p. 36)

Fundamentamos la dignidad de nuestro “yo”, en el amor que recibimos, de la misma manera que adquirimos la responsabilidad de dar a otros el amor recibido.

Sin embargo, ya desde nuestra temprana infancia, experimentamos el desequilibrio en el amor. La angustia y el sufrimiento que ocasionan estas experiencias, fraguan lentamente nuestro ego-carácter, el cual se convierte en una especie de segunda naturaleza o falso yo.

Hablando de desequilibrio en el amor

  • ¿Detectas algún desequilibrio en vuestro amor de pareja? Ponle nombre concreto: Tensión, enfado, susceptibilidad, cerrazón, crítica, juicio, silencio, etc.)
  • ¿Cómo reaccionas tú cuando no recibes el amor que esperas?

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