FAMILIA EDUCADORA (VIII)

DAR SENTIDO AL AMOR
La familia que pone sus fundamentos en el amor, cuida y custodia celosamente los valores de respeto recíproco, de la acogida mutua, de la unidad familiar, valorando y preservando la preciosa diversidad de cada miembro de la familia, de la que cada uno es portador.

En una familia que se plantea fundamentar su recorrido familiar sobre estos valores, la pareja sabe establecer una profunda comunión entre ambos.

En un entorno familiar de este tipo no hay sitio para el miedo: es la fe y la confianza en el otro la que motiva y empuja a confiar unos en otros, a abandonarse completamente al amor.

El sentido de familia, hoy tan cuestionado por nuestra sociedad, no se ha extinguido. Justamente, como indican algunos investigadores, la mayor inseguridad hoy es la que nace de la conciencia cada vez mayor de la contradicción entre el peso que comporta el discurso sobre el amor y la dificultad de amar. (Cf. U. Beck – E. Beck-Gernsheim, Il normale caos dell’amore, Bollati.Boringuieri, Torino 1996)

En realidad se corre el riesgo de hablar mucho y bien del amor, y en la práctica amar poco.

El amor madura en el crisol del encuentro-confrontación entre hombre y mujer, entre realidades distintas como género, fuente de aquel inefable proceso de intercambio que en la “diversidad” los hace “semejantes” porque están orientados al amor. (Michel De Beni, Comunicare per amare, Città Nuova, Roma, II edizione 2006, p. 129)

  • ¿Cómo reaccionas frente a las diferencias con tu pareja?
  • ¿Buscas que el otro llegue a ser la persona plena que debe ser?
  • ¿En qué te atascas o qué te bloquea?

Es más, este dinamismo, que constituye la esencia de la comunión de pareja, no significa fundirse con el otro hasta el punto de ser su perfecta reproducción, al contrario, lleva a ambos a tejer una red de relaciones amorosas, pero también de una prudente distancia para darse espacio recíproco y para dar vida a la actividad creadora de cada uno.

Se trata de mantener la distancia justa, aquella que permite sentir el calor del otro y al mismo tiempo, impide hacerse daño.

Que la excesiva proximidad no les lleve a hacerse daño ni a sofocarse mediante una relación que lleva al otro a someterse a uno, impidiéndole la autónoma expresión y el desarrollo (mediante los juegos de poder).

  • ¿Te sientes sofocado por tu pareja? ¿En qué?
  • ¿Sofocas a tu pareja? ¿De qué manera?

El amor de pareja se configura como el proceso de comunión entre dos diferencias, dos proyectos que dan hospedaje uno al otro; dos libertades que juntas recorren el camino de cada día. Un caso:

“Una pareja sin hijos, cuando muere la mujer, el marido llora su pérdida en poco tiempo. El duelo por la pérdida es rápido. En realidad experimenta una gran liberación. Le ha sido fiel, la ha querido, pero ahora se siente liberado. Al poco conoce a otra mujer con la que experimenta una relación de libertad que nunca había experimentado con la anterior. El hombre puede ir a bailar, cosa que no podía satisfacer porque no le gustaba a su mujer. Se viste de forma informal y deportiva, cosa que su mujer le obligaba a vestir siempre trajeado. Respira y realiza una serie de necesidades legítimas y sanas que nunca había podido satisfacer.”

  • ¿Qué clase de amor es este?
  • ¿Cómo es vuestro amor?

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