LA VOZ DEL SILENCIO

17 SEGUNDO RECURSO DE LA FARMACIA DE PRIMEROS AUXILIOS ESPIRITUALES ARMONIA

ARMONIA

La armonía es aceptación. Acepta TODO TAL CUAL (así ejercitas la neutralidad). Te aceptas a ti, aceptas las circunstancias, aceptas las personas, TODO TAL CUAL.

Aceptas sin hacer ningún juicio de nadie, de nada ni de ti mimso. Aceptas las partes de ti que están reaccionando así porque esta es tu humanidad. Acepta TODO TAL COMO ES, porque hay un SER en ti que se encarga de todo. Todo está bajo el Su control amoroso. Tú sólo eres un medio, un instrumento, un servidor.

Este segundo recurso sobre la armonía, te permite darte cuenta en dónde no estás a gusto. Pero si eres profundamente y rigurosamente honesto contigo, te darás cuenta que no estás aceptando, que únicamente estás soportando, aguantando, criticando, juzgando y rechazando.

Para el ego no tiene ningún significado, y, en consecuencia, no tiene ningún interés el hecho de que «TODO ES COMO ES», porque para el ego «todo debe ser como él quiere que sea».

Las emociones negativas del ego reflejan su estructura egoica, es decir, los significados que lo mueven a obedecer a su principio que  dice: «todo tiene que ser como yo quiero» (ego).

Esta es la raíz de todos los sufrimientos.

El 78% de la humanidad cree que para ser feliz «todo tiene que ser como yo quiero y como creo que debe ser».

El resultado es un tanto por ciento elevado de personas insatisfechas e infelices que buscan desesperadamente escapar de su desgracia, sea como sea. La gran mayoría no se cuestiona nunca en qué nivel de conciencia se encuentra la felicidad y sus reflejos de serenidad, equilibrio, armonía, bienestar, bondad, compasión, paz, perdón, amor; tampoco se cuestiona si el nivel de conciencia en el que vive la persona está en consonancia con el nivel en el que se experimenta la felicidad y todas las cualidades positivas del SER. La mayoría permanece en niveles de conciencia tan bajos, que se incapacitan para experimentar ninguno de estos reflejos de felicidad.

Sin embargo, es evidente que todo el mundo busca ser un poco más feliz.

Si les preguntamos a esa mayoría de personas, dónde se encuentra la felicidad, su respuesta, muy probablemente la situarán en un «ahí fuera». Y la mayoría se pasa la vida buscándola fuera. Si a esta gente se les explicara que buscar la felicidad fuera es como buscar la aguja en un pajar, ¿dejarían de buscar-lar? Este ofuscamiento de la mente, es la manifestación externa, palpable, del nivel de conciencia en el que se encuentra el que busca la felicidad fuera.

Esto pone de manifiesto la importancia de cuestionarse en dónde busco la felicidad, en qué punto estoy y dónde quiero ir, desde qué nivel de conciencia busco lo que no se encuentra en el nivel de conciencia del ego-mente. Teniendo en cuenta el Mapa de los niveles de conciencia del Dr. Hawkins, siempre que buscamos ser más felices desde los niveles de conciencia del ego-mente, nos agotaremos buscando la aguja en un pajar.

Ya decía Einstein que «no se puede resolver ningún problema, desde el mismo nivel de conciencia en el que se ha producido». Einstein señalaba que, para resolver el problema, para ser más feliz hay que salir del nivel de conciencia en el que uno se encuentra infeliz, para ir, como mínimo, al nivel de conciencia inmediato superior.

¿Cómo dar el paso de un nivel inferior a un nivel superior?

Una respuesta nos la da Hawkins: «Si la meta en la vida es hacer lo mejor que uno puede hacer en cada momento de la existencia, entonces, a través del trabajo espiritual, ya has escapado a la principal causa de sufrimiento. En la foto fija del presente radical, no hay historia vital sobre la que reaccionar o reeditar. Con esta unificación de la mente, pronto se hace obvio que todo simplemente «es como es», sin comentarios ni adjetivos «.

Por lo tanto, Hawkins alude a hacer trabajo espiritual, que sólo es tal si se hace en el presente (foto fija del presente radical), entrenando y reeducando la mente a que abandone los vínculos con el pasado, proyecciones hacia el futuro, y que se centre en aceptar que «TODO ES COMO ES», en cada momento presente.

Por lo tanto, aquel que pretende alcanzar un poco más de felicidad sin moverse del nivel de conciencia en el que se encuentra, probablemente se condena a una permanente frustración. Esta es, desgraciadamente, la experiencia cotidiana de una gran mayoría.

Esto me lleva a considerar la importancia de conocer el nivel de conciencia en el que cada uno se encuentra. Por los frutos puedo intuir que, si en mi vida es frecuente la frustración, si me esfuerzo mucho y no obtengo la satisfacción deseable y me agoto sin el éxito esperado, probablemente el nivel de conciencia en el que vivo habitualmente no es el adecuado para tener éxito en lo que deseo. Probablemente tengo que replantearme ir más allá de este nivel de conciencia, hacia un nivel de conciencia superior.

Por lo tanto, puedo intuir el nivel de conciencia en el que me encuentro, en función de las frustraciones o gratificaciones que experimento.

La voz del silencio

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