LA VOZ DEL SILENCIO

24 IGNORANCIA VERSUS VERDAD 2 – LA VERDAD OS HARÁ LIBRES

LA CREENCIA EN LA IGNORANCIA.

Es muy importante entender bien el concepto de “ignorancia” en este punto del proceso. Forma parte de este contexto. La “ignorancia” respecto a todo lo que yo he querido resolver a lo largo de mi proceso de evolución emocional y espiritual, siempre la he mantenido en mi mente sin darme cuenta.

¿De qué manera la “ignorancia” ha estado siempre presente en mi mente?

Por “ignorancia” mi mente ha sacado conclusiones, ha estado haciendo juicios de mí mismo, y sigue haciéndome creer que no valgo, que estoy solo, que estoy abandonado, que tengo miedo de no ser querido, que estoy separado, que no tengo derecho, que soy culpable, que soy incapaz, que me resisto a dejar ir, que tengo miedo de soltar, que tengo miedo de este juez que sigue diciéndome que yo tengo la culpa, que yo he fallado, he fracasado y después he tenido ira, y para tapar todo esto, he querido aparentar ser otra persona, he buscado continuamente reconocimiento y aprobación. He estado reaccionando toda mi vida, frente a cualquier persona o acontecimiento que me ha causado malestar o sufrimiento. He sido fiel reaccionario a sentimientos de “soy causa, merecedor, insuficiente, culpable, no válido, etc.”

He mantenido todos estos sentimientos como si fueran la causa final que me impide estar resuelto y libre de mi patrón de conducta y de los posicionamientos del ego. Desconocía que éste no es el motivo último y causal de mi malestar y mi sufrimiento. Ahora sé que la causa última que me impide soltar todo este lastre del ego, es la IGNORANCIA, es el hecho de no saber que podía soltarlo y podía entregarlo a Dios. Es la CREENCIA EN LA IGNORANCIA.

Es una IGNORANCIA innata, natural, como la del bebé inocente, que no sabe, que poco a poco recibe los primeros impactos emocionales y saca las primeras conclusiones de «yo soy causa», «no soy válido», «no soy capaz», «no puedo», «no sé». Pero no es esta la limitación principal. Ciertamente es un motivo de sufrimiento para el niño que empieza a vivir en función de estas conclusiones, porque se juzga, se recrimina, se condena, se culpa, se niega a sí mismo, sin darse cuenta de que practica un mecanismo de supervivencia.

La causa de todo el sufrimiento que arrastramos a lo largo de nuestra vida, no es consecuencia del patrón de conducta en sí. La causa principal de todo el sufrimiento es la IGNORANCIA.

Para entender bien la frase de Jesús cuando dice «la verdad os hará libres», hay que entender que no es el ego la causa principal que limita tu libertad. Ciertamente, con el ego te has fabricado tus historias y tus dramas y con el ego buscas respuestas a tus problemas, y tu ego te da respuestas, siempre tratando de buscar la verdad, pero en realidad el ego no sabe nada, no sabe ni diferenciar la verdad de la falsedad. Por lo tanto, el responsable último de tu limitación y de tu falta de libertad no es el ego; éste, por su naturaleza siempre está en la falsedad, por lo tanto, buscar con el ego la «verdad que te hará libre» es buscar una aguja en un pajar.

 Entonces, ¿dónde se encuentra la «verdad que hace libres a las personas»?

La verdad se encuentra en hacerte consciente de cómo tu creencia en la IGNORANCIA, te impide ver dónde se halla la verdad.

Muchas personas no tienen ningún interés en descubrir la Verdad que les hace libres. Buscar la Verdad es un compromiso demasiado fuerte para algunos. Mantenerse en la IGNORANCIA del “no sé” les justifica el no tener que esforzarse y les resulta más cómodo.

Hawkins afirma: «No existe el bien y el mal, no existe el opuesto, lo único que existe es la IGNORANCIA».

Descubrir la Verdad, encontrarte con la Verdad de la que habla Jesús, es descubrir la creencia muy sutil y profunda de “no puedo liberarme de mi patrón de conducta”, “no sé cómo hacerlo”, “es muy difícil”, “no me siento capaz”, etc. Pensamientos, sentimientos, actitudes de este tipo surgen de tu creencia en la IGNORANCIA.

Si “no sé”, si ignoro, no tengo que esforzarme por cambiar mi vida.

  • ¿Comprendes el matiz?

El estudiante espiritual deja de ser ignorante, cuando reconoce que hasta ahora había creído en la ignorancia, y cuando reconociendo que la ignorancia le ha mantenido en la falsedad, se entrega a la Verdad del Ser.

Cuando el estudiante espiritual se da cuenta que puede librarse de la ignorancia, se rinde a la Verdad del Ser y la Verdad lo hace libre.

La voz del silencio

 

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