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LA LOGOTERAPIA DE VIKTOR E. FRANKL UNA VISIÓN DE CONJUNTO 1.1

17. BUSCA UN PUNTO DE APOYO ENTRE TUS DOTES FÍSICOS Y PSÍQUICOS QUE TE DA PLENA LIBERTAD O TE HACE EXPERIMENTAR QUE ERES UN SER CON DIGNIDAD Y CON LIBERTAD.

18. ELIGE UN PUNTO DE APOYO QUE TE PERMITA HACER LA EXPERIENCIA REAL DE QUE ERES RESPONSABLE DE TU SANACIÓN.

EJEMPLO

En la Semana Psicoterapéutica de Bad Kissingen de 1991 se presentó a modo de ejemplo ilustrativo el siguiente fragmento de una conversación extraída de una sesión psicoterapéutica:

CLIENTE: Me gustaría cambiar de estudios universitarios.

TERAPEUTA: ¿Cuál es el problema?

CLIENTE: El mayor problema es tener que comunicárselo a mi padre.

TERAPEUTA: ¿Lo ha intentado?

CLIENTE: Quería hacerlo y me dirigí a él con una enorme sensación de desasosiego. Cuando empecé a explicarle mis intenciones, dejó de escucharme y empezó a gritar que era una decisión totalmente despreciable, etc. Entonces me quedé sin habla y salí corriendo de la habitación.

TERAPEUTA: ¿Consideraba inútil continuar dialogando con su padre y por ello se retiró lleno de rabia e impotencia?

CLIENTE: ¡Sí, exacto!

La conversación anterior se consideró exitosa porque el cliente se había sentido claramente comprendido por el terapeuta. Solamente habría que verificar si la empatía de un extraño ofreció una ayuda realmente duradera al cliente. Sin embargo, en el marco de una intervención logoterapéutica para crisis, el sugestivo comentario «Consideraba inútil continuar dialogando con su padre y por ello se retiró lleno de rabia e impotencia» nunca se produciría. En su lugar, la conversación habría proseguido aproximadamente así:

TERAPEUTA: Dígame, ¿qué motivos tiene para cambiar de estudios?

De esta manera, la sesión terapéutica no se habría limitado a la enturbiada relación padre-hijo, sino que habría dado un giro destinado a sopesar el significado de un cambio de carrera. Así, el cliente habría podido enumerar todos los argumentos que le llevaban tan ansiosamente a dar este giro y el terapeuta los habría analizado con él sin ningún tipo de prejuicio. En el mejor de los casos, el diálogo habría podido acabar con la siguiente recomendación:

TERAPEUTA: Veo que tiene usted muchos motivos para cambiar de estudios. Por ello debería atreverse a dar el paso con tranquilidad, por muchos obstáculos que aparezcan en su camino. No deje que nada le irrite. Comuníquele a su padre, por escrito si prefiere, su nuevo rumbo. Sea amable, pídale comprensión y emprenda con brío los estudios que usted desea.

Es decir, el cliente no se habría enfrentado al padre con rabia e impotencia, sino con el impulso que le da el entusiasmo por los nuevos estudios. Ello le habría reafirmado en la aceptación de que tiene la fuerza suficiente para, en caso de necesidad, ofrecer resistencia a cualquier «rival» solamente por el hecho de estar convencido del sentido de su meta. Quizás hasta podría haberse conseguido el efecto secundario de convencer al padre opositor de que su hijo había tomado una decisión razonable. Porque si la ira es «contagiosa», la convicción no lo es menos.

En el peor de los casos, el terapeuta habría podido prevenir a su cliente de cometer una tontería que, cegado por el conflicto con el padre, no podía ver. Lo cual, también como efecto secundario, y visto retrospectivamente, quizás habría calmado una reacción exagerada (y quién sabe si imprevisible) del progenitor.

En consecuencia, UNA SESIÓN NO SE PUEDE CONSIDERAR EXITOSA DESDE EL PUNTO DE VISTA LOGOTERAPÉUTICO CUANDO EL CLIENTE SE SIENTE COMPRENDIDO POR EL TERAPEUTA, SINO SOLAMENTE CUANDO EL PROPIO CLIENTE COMPRENDE POR QUÉ COSAS EN LA VIDA MERECE LA PENA DESCARTAR LA RETIRADA Y ACELERAR EL PASO CON VALENTÍA, Y POR QUÉ COSAS NO. Naturalmente, no le corresponde al terapeuta determinar si el proyecto del cliente merece o no la pena. Ésta es una cuestión inherente a toda empresa humana y por ello se puede plantear en una sesión de asesoramiento.

19. ¿POR QUÉ COSAS MERECE LA PENA VIVIR EN ESTE MOMENTO DE TU VIDA, DESCARTAR LA RETIRADA, TIRAR LA TOALLA, ABANDONAR Y SÍ EN CAMBIO ACELERAR EL PASO HACIA ADELANTE.

20. ¿Y POR QUÉ COSAS  NO VALE LA PENA ACELERAR EL PASO, SEGUIR REPITIENDO, ABANDONAR EL TRABAJO?

Reinhard Tausch, uno de los más conocidos defensores de la psicoterapia conversacional en Alemania, destacó explícitamente la validez del planteamiento frankliano. Coincidiendo con el terapeuta conductista Richard Lazarus, Tausch indicó que los sentimientos humanos son la consecuencia (el «efecto secundario») de las valoraciones y apreciaciones intelectuales, y cambian positiva o negativamente conforme cambian también estas valoraciones. De ahí concluyó que una intrusión agresiva en los sentimientos del cliente es algo muy delicado que apenas mejora su estado, tal como comprobó más tarde el científico japonés E. Murase con sus investigaciones.

CUANDO CAMBIA LA COGNICIÓN DE LA PERSONA, CAMBIAN TAMBIÉN DE INMEDIATO LOS SENTIMIENTOS Y EL COMPORTAMIENTO. Esta hipótesis ya se ha visto ampliamente confirmada en otros campos de la psicología. Sin embargo, parece beneficioso ocuparse no sólo de la auto-cognición del cliente, sino también de las cogniciones de personas y acontecimientos del entorno que resulten importantes para el Yo. Una revaloración de las personas y acontecimientos del entorno repercute de nuevo en el Yo . 4. Reinhard Tausch y A. Tausch, Gesprüchspsychotherapie, Gotinga, Hogrefe, 9a ed., 1990 (capítulo complementario).

21. SEGÚN TAUSCH ¿QUÉ VALORACIONES Y APRECIACIONES INTELECTUALES, COGNITIVAS, SIMPLEMENTE, QUÉ PENSAMIENTOS INFLUYEN POSITIVAMENTE EN TUS SENTIMIENTOS Y TE AYUDAN A TENER BUENOS SENTIMIENTOS?

22. ¿CUÁLES INFLUYEN NEGATIVAMENTE EN TUS SENTIMIENTOS? 

En sus reflexiones, Reinhard Tausch se detuvo en los contenidos subjetivamente importantes para el Yo. En cambio, Frankl avanzó en la exposición de contenidos transubjetivos que aguardan impacientes en el mundo exterior a que nosotros, los seres humanos, los hagamos realidad por el bien precisamente de dichos contenidos. Por consiguiente, lo que entra en juego en el proceso de curación de un cliente es la CONCIENCIA DE QUE ALGO IMPORTANTE Y VALIOSO (en todo momento y siempre nuevo) LE ESPERA A ÉL, A ESA PERSONA ÚNICA E INCONFUNDIBLE, Y QUE NADIE MÁS PUEDE REALIZARLO EN SU LUGAR. DICHO DE OTRO MODO: NADIE EXISTE EN VANO, SINO SIEMPRE EN BUSCA DE ALGO.

23. ¿QUÉ ALGO DE VALOR E IMPORTANTE TE ESPERA EN TU VIDA?

24. ¿QUÉ BUSCAS EN TU VIDA EN ESTE MOMENTO QUE TE AYUDE A SALIR DE LA DEPRE?

El hilo conductor de esta «existencia en busca de algo» también recorre los tres grandes grupos metodológicos de la logoterapia: la «intención paradójica», la «desreflexión» y la «modulación de actitud».

Se trata de tácticas eficaces destinadas a superar problemas:

1. Ironizando (obstinación sana y humorística)

o bien

2. Ignorando (evitación del «dejarse llevar» peligroso)

o bien

3. Integrando (reconciliación con lo irremediable), en función de la sintomatología y la indicación.

Para explicarlas brevemente, retomemos el problema del «padre enfurecido» del diálogo anterior y pongámoslo en relación con los tres grupos metodológicos logoterapéuticos.

EL MÉTODO DE LA INTENCIÓN PARADÓJICA:

Se puede enseñar al cliente a distanciarse interiormente de sus miedos infantiles al padre y dejar de temblar ante sus arranques de ira. Para ello deberá desear fervientemente la rabia del padre y aceptársela amistosamente (de forma paradójica). Así, en la siguiente visita al padre, el cliente podría decirse mentalmente a sí mismo: «Querido papaíto. Tienes todo mi permiso para explotar

generosamente. ¡Venga, descarga sobre mí una verdadera tormenta! ¡Ese gruñidito no es suficiente! ¡No seas blandengue, vomita tu enfado, que se oiga, sube el volumen a tope! Una oportunidad para enfurecerse tan magnífica no se tiene todos los días…».

Si el cliente recibe a su padre con este divertido juego mental, muy probablemente no huirá en silencio de la habitación, sino que manifestará sin tapujos y con espíritu alegre todo lo que tiene que decir. Con la misma probabilidad, esta opción también podría frenar al padre, o incluso apaciguarlo, con lo cual se inauguraría un trato más sereno entre ambos.

EL MÉTODO DE LA DESREFLEXIÓN:

Por otro lado, también se puede enseñar al paciente a tener cada vez menos en cuenta la conducta de su padre y más la suya, o bien a aislar la una de la otra. «Mi padre responde de lo que él hace —podría ser su lema—, y si mi padre se pone a vociferar por lo más mínimo, hay que COMPADECERLO POR ELLO. Pero yo no soy él y, a este respecto, tampoco voy a seguir sus pasos. LA MANERA EN QUE YO ME COMPORTO ES MI ELECCIÓN Y MI DECISIÓN.» Esta especie de coraza interior frente a los «sermones» permitiría al cliente evitar la huida improductiva, reaccionar con serenidad y madurez, y, de este modo, imponerse al padre (y a sí mismo) aplacando el conflicto.

EL MÉTODO DE LA MODULACIÓN DE ACTITUD:

Finalmente, también se puede motivar al cliente para que revise su actitud general con respecto al padre y, si es necesario, corregirla. Porque a pesar de que el padre, según el fragmento de la conversación, se muestra agresivo y dominante, es de suponer que también ha amado y cuidado un poco a su hijo y que éste tampoco ha sido un angelito. «Mi padre me ha regalado la vida. Me ha educado y me ha dado unos buenos estudios. Por todo ello le estoy agradecido. Tiene un temperamento colérico y se enfurece rápidamente, pero se lo perdono. Todos tenemos nuestro punto débil…» Si el cliente hubiese adoptado una actitud como ésta, su «rabia impotente» se habría evaporado en la floreciente bondad de su corazón.

A MODO DE RESUMEN

El humor, la autonomía y la bondad verdadera forman una fructífera tríada para combatir cualquier tipo de neurosis y superar las dificultades de la vida. Sin duda, la doctrina de Frankl, con su oferta terapéutica, tiene una cierta proximidad con la ética, si bien se abstiene de cualquier intención moralizante. Podríamos decir que se encuentra en un nivel entre la filosofía y la medicina donde resuena «UN CREDO FORJADO CON EL FUEGO DE LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN» y según el cual podemos dar una respuesta con sentido a los destinos más catastróficos y a las experiencias límite más dolorosas.

Hemos dicho que el sentido de la vida no se averigua con preguntas, sino con respuestas, RESPONSABILIZÁNDONOS ante la vida. Pero, por ello mismo, la RESPUESTA no debe darse con palabras, sino con hechos, mediante nuestras ACCIONES. La vida tampoco nos pregunta con palabras, sino con hechos con los que nos enfrentamos, y nosotros no le respondemos con palabras, sino con acciones. Mientras se trata de tener que responder a los hechos, estamos ante hechos incompletos (5. Viktor E. Frankl, Der Mensch vor der Frage nach dem Sinn, op. cit., pág. 234.)

La logoterapia se propone ayudar a sus clientes a completar dignamente los hechos de la vida encontrando y ofreciendo las mejores respuestas posibles.

El presente resumen de facetas para una vida llena de sentido está inspirado por esta misma voluntad.

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